Nuevo Cementerio Judío de Praga

Nuevo Cementerio Judío de Praga

Nuevo Cementerio Judío de Praga

Fundado en 1890 por la falta de espacio en los patios de las sinagogas y la obligación de convertir los cementerios en extramuros que recorrió toda Europa, este nuevo cementerio judío de Praga tiene diez veces la extensión del antiguo y alberga unas cien mil tumbas, dándole la capacidad de servir durante un siglo.

Se encuentra justo al lado, separados por una carretera, del cementerio civil de la ciudad, el de Olšany, del que ya hemos hablado en el blog.

Este cementerio es conocido por su numerosa cantidad de monumentos art noveau por lo que es una clase de arte en sí mismo. Además en él podemos encontrar la austera tumba de Franz Kafka, según se entra a la derecha, en la primera fila. Hay que estar atento porque si no te la pasas.

El resto del cementerio es un paseo entre obras de arte, árboles y enredaderas por doquier, por lo que la sensación es como la de pasear por un parque muy silencioso.

Una nota curiosa: Cómo podéis ver en la galería hemos visitado el cementerio en dos épocas del año, verano e invierno con una diferencia de seis años (2010-2016). No descartamos hacerlo también en primavera y otoño, porque cualquier excusa es buena para volver a Praga.

Si queréis saber más sobre el arte que encierra este cementerio, podéis ver su página oficial aquí

Paloma Contreras

Paloma Contreras

paloma@guiadecementerios.com

Cementerio de Vyšehrad, Praga

Cementerio de Vyšehrad, Praga

Cementerio de Vyšehrad, Praga

Situado a los pies de la iglesia de San Pedro y San Pablo, es uno de los cementerios más importantes de Praga. Nace a finales del siglo XIX con la idea de crear un panteón de literatos ilustres checos,el mausoleo Slavin, idea para la que contó con la donación de Peter Fischer, comerciante de madera y alcalde en ese momento de Smíchov.

El mausoleo de Slavin fue construido entre 1889 y 1893 a perpetuidad. El arquitecto fue Antonin Wiehl, discípulo del mayor arquitecto checo del siglo XIX, Josef Zitek.

Este mausoleo está compuesto por una cripta con 44 tumbas a las que se llega a través de una escalera de granito. En medio de esta plataforma se eleva un monumento central en el que una figura alada alegórica, la Madre Patria, se inclina sobre un sarcófago. A ambos lados, dos figuras representan a una patria afligida y a otra victoriosa, y en el frente del monumento una placa conmemorativa con los primeros 15 enterrados en este mausoleo. El primer morador fue el poeta Julius Zeyer, en 1901, y algunos de sus versos están esculpidos en los pedestales de las estatuas que acompañan al monumento funerario.

En 1908 sufre una reforma debido a los defectos causados por la humedad, y se aprovechó para elaborar una propuesta de rehabilitación de la cripta, que gracias a la donación del Banco de Seguros, el suelo de la cripta y las paredes se forraron de mármol y el techo con mosaicos de colores. Además se le añadieron nuevos elementos como ventanas, puertas, lámparas con luz eterna, etc.

A lo largo de los años sufrió más reformas, en especial a partir de 1960 cuando el cementerio pasa a ser de pertenencia estatal. Entonces se abre, no solo a literatos importantes checos, si no a cualquier persona destacada en las ciencias, artes, arquitectura y cualquier sector de la cultura. Y a día de hoy, no tiene permitido enterrar a políticos ni personalidades de la vida pública.

Paloma Contreras

Paloma Contreras

paloma@guiadecementerios.com