Cementerio de Santa Bárbara, Montecito, California

Cementerio de Santa Bárbara, Montecito, California

Cementerio de Santa Bárbara, Montecito, California

Los cementerios no son nada raro, de hecho cada ciudad tiene uno (damos fe de ello); para muchos de nosotros algún día se convertirá en “nuestra última necesidad” y a la vez en nuestra última morada.

Como muchos otros miércoles hoy presentamos un cementerio situado fuera de nuestro país, esta vez cruzamos el charco para irnos a Estados Unidos. Conoceremos un poco más un cementerio cuya principal característica es haber sabido aunar sus fragmentos de la antigua historia con las evoluciones que vivimos hoy en día. El resultado es un bello entorno el cual ha sido elegido por distintas personalidades para descansar eternamente.

El cementerio de Santa Bárbara comenzó su andadura el 10 de julio de 1867, gestionado por una junta sin ánimo de lucro, su único requisito era ser miembro de la asociación. ¿Su cometido? Ser un cementerio de ciudad; el crecimiento de la población hacía necesario cubrir la necesidad en caso de fallecimiento. Los comienzos no fueron fáciles, antes de abrir sus puertas por primera vez la junta establecida se vio sumida en una tensa relación, ya que algunos de ellos desarrollaron el proyecto de manera lenta e ineficaz. Sólo el hecho de buscar el terreno adecuado les acarreó rencillas, y finalmente seleccionó un terreno a una milla de la ciudad.

Su urbanización consistió en un gran rectángulo y toma forma de parque cementerio, una gran alfombra de verdor copa el espacio, en él se puede ver los cambios que se han sucedido socialmente en la población. El cementerio de Santa Bárbara es único en ese sentido, ha conseguido sobrevivir a la mayoría de las transiciones pero sigue conservando ese sabor de tiempos antiguos.

La capilla fue diseñada por el arquitecto George Washington Smith y sus murales interiores son obra del Alfredo Ramos Martínez. El Santuario de la Vida Eterna está inspirado en la famosa capilla de los carrillones de Oakland.

El cementerio cuenta con una sección militar donde descansan aquellos que han dado su vida por el país; por supuesto al igual que en otros cementerios del mundo perderse por su zona más vetusta es una auténtica delicia.

También se pueden visitar tumbas de famosos, su privilegiado enclave ha hecho que algunos de ellos escogieran expresamente este recinto para descansar eternamente. Ronald Colman es uno de ellos, este actor conocido por sus papeles de galán está considerado una de las grandes estrellas de la Edad de Oro del cine.

La tumba de Domino Harvey no deja de ser curiosa por la historia de su moradora, Harvey era una cazarecompensas, británica de nacimiento y con una infancia difícil se muda a los Estados Unidos para al igual que muchos otros, conseguir el sueño americano. Se forma como agente de recuperación de fianzas para conseguir ser una de las pocas mujeres que se dedican a esta profesión.

Otro protagonista del cementerio y seguro que un gran desconocido para la gran mayoría es P. Carbon Dubbs, propietario de al menos cuarenta y tres patentes en Estados Unidos, la gran mayoría de ellas relacionadas con el procesamiento del petróleo. Inventó un proceso a través del cual se podía extraer petróleo del esquife y que se conocería como Proceso Dubbs, con este invento se ganó un lugar en la historia de la química.

Pero sin duda los grandes protagonistas del cementerio de Santa Bárbara no son los que descansan allí, sino los que casi son enterrados allí. Uno de ellos fue Ronald Reagan; el cuadragésimo presidente de los Estados Unidos eligió junto a su esposa Nancy este bello lugar para descansar. Antes de caer en las manos del alzheimer, Reagan cambió de opinión y sus restos descansan en una cámara subterránea acorazada situada en su Biblioteca y Museo en Simi Valley (California).

Otro candidato a ser morador del cementerio de Santa Bárbara fue el Shah de Irán, cuando falleció su hermana, escribió al consejo de administración para solicitar la compra de un espacio, ya que querían construir un mausoleo familiar. La solicitud fue denegada pues entraba en las normas. Once años después lo intentó de nuevo, aunque la junta volvió a fallar en contra de la solicitud, pues en el proyecto para la construcción del mausoleo se incluía dos perros de oro de gran tamaño. La Junta creyó que dichos guardianes y además de oro no entraban dentro de la línea arquitectónica del cementerio, aparte de querer proteger las retinas de los visitantes ante tanto dorado.

Actualmente en el cementerio de Santa Bárbara se organizan rutas para dar a conocer su historia a la vez que se puede disfrutar de su maravilloso entorno.

Fotos: Asociación Cementerio de Sta. Barbara

Clara Redondo

Clara Redondo

clara@guiadecementerios.com

El Cementerio de los Abedules, Orzesk, Rusia

El Cementerio de los Abedules, Orzesk, Rusia

El Cementerio de los Abedules, Orzesk, Rusia

Hoy os hablamos de un cementerio que no vamos a poder visitar nunca, El Cementerio de los Abedules, ya que se encuentra en un lugar inaccesible para cualquier persona que no viva allí, en Ozersk, más conocida como la Ciudad 40.

Ozersk es una ciudad, de unos cien mil habitantes, que posee todo lo que cualquier gran ciudad necesita: parques, lagos, tiendas, gente viviendo en paz y armonía… el único detalle que le falla para ser un sitio completamente idílico es que está rodeada por una doble valla de la que no se puede entrar ni salir. Y esta valla está ahí porque los niveles de radiación de la ciudad son espeluznantes. Hasta hace unos años, ni siquiera aparecía en los mapas.

Fue en 1947, a comienzos de la Guerra Fría, cuando los soviéticos decidieron construir una ciudad secreta en la que pudieran dar desarrollo a las armas nucleares. Inspirados en Richland, la ciudad en la que se creó la bomba de plutonio que arrasó Nagasaki, crearon esta Ciudad 40, donde nació la primera bomba nuclear de la Unión Soviética. La construcción de la ciudad corrió a cargo de los presos rusos, y allí fueron trasladados científicos y técnicos rusos (llama la atención que en su gran mayoría eran mujeres, aunque intuyo que más que por reconocerles la carrera era por el combo mente científica+ ovarios que puedan poblar la ciudad) que además ayudaron a la construcción de la planta nuclear de Mayak, donde desarrollaron varias de estas armas.

Los habitantes de esta ciudad tenían lo que ninguna otra ciudad rusa se podía permitir en el momento: trabajos bien remunerados, buena vivienda, seguridad y una educación excelente. Pero esas ventajas tenían el precio de renunciar a la libertad y a perder el contacto con el mundo exterior. Actualmente, entrar es imposible, y para salir necesitan unos visados específicos y tan solo por unas horas.

En su cementerio, hay mucha gente joven. La edad media ronda los 40 años, y es que en Ozersk por culpa de la altísima tasa de radiación, la tasa de cáncer es altísima e incluso los bebés nacen con él. Al principio, aunque hoy también siguen haciéndolo, vertían sus residuos radiactivos a lagos, en el suelo o directamente lo soltaban al aire. Uno de los lagos de la ciudad, conocido como el “Lago de Plutonio”, tiene la advertencia de que tan sólo un paseo de dos horas alrededor del lago, puede matarte.

Ninguno de los trabajadores de Mayak sobrevivió más allá de la cuarentena, ya que trabajaban sin máscaras y el polvo radiactivo se instalaba en sus pulmones con mucha facilidad.

Sus habitantes saben que van a morir jóvenes y de cáncer, pero lo tienen asumido como parte de sus vidas.

Las fotos están extraídas del documental “City 40” que podéis ver actualmente en Netflix, y que recomendamos ver, claro.

Paloma Contreras

Paloma Contreras

paloma@guiadecementerios.com

Nuevo Cementerio Judío de Praga

Nuevo Cementerio Judío de Praga

Nuevo Cementerio Judío de Praga

Fundado en 1890 por la falta de espacio en los patios de las sinagogas y la obligación de convertir los cementerios en extramuros que recorrió toda Europa, este nuevo cementerio judío de Praga tiene diez veces la extensión del antiguo y alberga unas cien mil tumbas, dándole la capacidad de servir durante un siglo.

Se encuentra justo al lado, separados por una carretera, del cementerio civil de la ciudad, el de Olšany, del que ya hemos hablado en el blog.

Este cementerio es conocido por su numerosa cantidad de monumentos art noveau por lo que es una clase de arte en sí mismo. Además en él podemos encontrar la austera tumba de Franz Kafka, según se entra a la derecha, en la primera fila. Hay que estar atento porque si no te la pasas.

El resto del cementerio es un paseo entre obras de arte, árboles y enredaderas por doquier, por lo que la sensación es como la de pasear por un parque muy silencioso.

Una nota curiosa: Cómo podéis ver en la galería hemos visitado el cementerio en dos épocas del año, verano e invierno con una diferencia de seis años (2010-2016). No descartamos hacerlo también en primavera y otoño, porque cualquier excusa es buena para volver a Praga.

Si queréis saber más sobre el arte que encierra este cementerio, podéis ver su página oficial aquí

Paloma Contreras

Paloma Contreras

paloma@guiadecementerios.com

Cementerio de Vyšehrad, Praga

Cementerio de Vyšehrad, Praga

Cementerio de Vyšehrad, Praga

Situado a los pies de la iglesia de San Pedro y San Pablo, es uno de los cementerios más importantes de Praga. Nace a finales del siglo XIX con la idea de crear un panteón de literatos ilustres checos,el mausoleo Slavin, idea para la que contó con la donación de Peter Fischer, comerciante de madera y alcalde en ese momento de Smíchov.

El mausoleo de Slavin fue construido entre 1889 y 1893 a perpetuidad. El arquitecto fue Antonin Wiehl, discípulo del mayor arquitecto checo del siglo XIX, Josef Zitek.

Este mausoleo está compuesto por una cripta con 44 tumbas a las que se llega a través de una escalera de granito. En medio de esta plataforma se eleva un monumento central en el que una figura alada alegórica, la Madre Patria, se inclina sobre un sarcófago. A ambos lados, dos figuras representan a una patria afligida y a otra victoriosa, y en el frente del monumento una placa conmemorativa con los primeros 15 enterrados en este mausoleo. El primer morador fue el poeta Julius Zeyer, en 1901, y algunos de sus versos están esculpidos en los pedestales de las estatuas que acompañan al monumento funerario.

En 1908 sufre una reforma debido a los defectos causados por la humedad, y se aprovechó para elaborar una propuesta de rehabilitación de la cripta, que gracias a la donación del Banco de Seguros, el suelo de la cripta y las paredes se forraron de mármol y el techo con mosaicos de colores. Además se le añadieron nuevos elementos como ventanas, puertas, lámparas con luz eterna, etc.

A lo largo de los años sufrió más reformas, en especial a partir de 1960 cuando el cementerio pasa a ser de pertenencia estatal. Entonces se abre, no solo a literatos importantes checos, si no a cualquier persona destacada en las ciencias, artes, arquitectura y cualquier sector de la cultura. Y a día de hoy, no tiene permitido enterrar a políticos ni personalidades de la vida pública.

Paloma Contreras

Paloma Contreras

paloma@guiadecementerios.com

Cementerio de Saint Vicent, Carcassonne

Cementerio de Saint Vicent, Carcassonne

Cementerio de Saint Vicent, Carcassonne

Con este de Saint Vicent acabamos la terna de visitas a los cementerios de la preciosa ciudad de Carcassonne, aunque hay nueve en ella, estos son los más importantes.

 

Este cementerio data del siglo XIX, inaugurado después del que hablábamos la semana pasada, el de Saint Michel, debido a la falta de espacio que empezaba a plantear la necesidad de un tercer cementerio en la ciudad. Como ya contamos anteriormente, los tres cementerios están situados geográficamente de manera triangular, por lo que este cementerio se encuentra en la parte opuesta de la ciudad, detrás del canal de Midi, y al que sólo se puede acceder con coche o atravesando la estación de ferrocarril, ya que está justo al otro lado (hay un paso subterráneo por el que se se puede acceder fácilmente al otro lado) sin necesidad de dar una tremenda vuelta, ya que la línea ferroviaria va en paralelo al cementerio y hasta que encuentras un paso para cruzar las vías, puede pasar un buen rato caminando.

Al estar en una colina, es muy, muy escarpado. Así que si no lo visitáis un 15 de agosto a las cuatro de la tarde, como fue mi caso, mejor. Pero, al estar en una colina, la de Grazailles, las vistas son maravillosas, ya que desde toda la zona alta el paisaje está acompañado del canal de Midi y las vistas a la fortaleza medieval, y mirando hacia el lado contrario, la magnífica catedral de Saint Michel también saluda a los habitantes de este cementerio. Por estas vistas, se convirtió en el sitio predilecto para el descanso de los ilustres de la ciudad, pues en él descansan los alcaldes de Carcassonne desde el siglo XIX, músicos y compositores de la ciudad, (como ya hemos visto era una ciudad muy prolífica a la hora de parir artistas, pero claro, con las vistas que tiene toda ella, quién no se arranca a pintar o componer algo, si desprende belleza por todos lados); el ilustre más ilustre que se halla enterrado es Paul Sabatier, Premio Nobel de Química en 1912 por sintetizar varios elementos entre ellos, el petróleo.

En él también se encuentran varias obras de arte funerario, siendo sin duda la más interesante la de un carpintero en la que está representado en un pequeño relieve el taller del maestro y sus trabajadores, pero también hay grandes esculturas en piedra y en especial, medallones de mármol hechos por los artistas de la época de la ciudad que son dignos de admirar.

En general, es un bonito cementerio donde ir a pasar una mañana o una tarde tranquila alejados de la aglomeración y el turismo que tiene esta pequeña ciudad francesa.

Paloma Contreras

Paloma Contreras

paloma@guiadecementerios.com

Cementerio de Saint-Michel, Carcassonne

Cementerio de Saint-Michel, Carcassonne

Cementerio de Saint-Michel, Carcassonne

Otro de los cementerios de la pequeña ciudad de Carcassonne es el de Saint Michel, a las afueras del pueblo, en la zona alta. Los tres cementerios más importantes, el de la Ciudadela del que ya hablamos aquí, este de Saint- Michel y el de Saint- Vicent, se encuentran sobre tres colinas diferentes que, localizados en el mapa, forman un triángulo.

En 1653, los cósules de la ciudad decidieron adquirir un trozo de tierra en una zona llamada “la Tenda”, denominada así porque era la zona en la que los artesanos de tela ponían a secar sus piezas. Este espacio, muy aireado, ya había sido utilizado para enterrar a las víctimas de la peste en los años 1628 y 1652, por lo que era una zona perfecta. En la pared del cementerio hay una piedra con la fecha de 1623 que atestigua la antigüedad de este camposanto. En 1777 se compra una expansión de estas tierras para cumplir el decreto real en el que estaban prohibidos los enterramientos dentro de las ciudades, y su última ampliación fue en 1870. Como todos los cementerios de Carcassonne, tiene su capilla construida en honor de San Roque, fue bendecida en 1784 y se reservó para enterrar en ella a los sacerdotes y canónigos de la catedral, así como benefactores de la iglesia. Actualmente, la tumba más antigua es del año 1809, y pertenece a una niña de 13 años de edad.

En el Cementerio de Saint- Michel están enterrados varios personajes ilustres de la ciudad, completamente desconocidos para nosotros; pero podemos destacar a Henry Mouton, fundador de la lotería nacional francesa en 1933 o a Henry Perrine que fue considerado como “pacificador del Sahara” durante la Primera Guerra Mundial. Alrededor de su figura existe una bonita leyenda, en la que muy amigo de Charles Foucauld, aprendió a pilotar un avión para ir a buscar la tumba de su amigo a Argelia. El avión se estrelló y falleció en el desierto después de tres días, sin poder cumplir su último deseo.

De este cementerio, visitado en 2013, hay dos cosas que me llamaron especialmente la atención: en algunas de las tumbas, varias, la típica cruz cristiana está colocada de una manera un tanto extraña: reposando sobre una esfera, también de piedra, como aparece en la foto. Ha sido en el único cementerio que lo he visto, y cada x tiempo me da por su buscar su significado (si es que lo tiene, que yo creo que sí) pero aún no he encontrado nada. Si alguno de nuestros lectores lo sabe, que no dude en sacarnos de esta duda.

La segunda parte del cementerio que me sorprendió, fue la zona dedicada a los muertos durante la guerra del Rif; entre el gris de las majestuosas y serias tumbas, una pequeña avenida cotejada por hermosos cipreses, dividía a los caídos en estas batallas, con todas las tumbas iguales al estilo de los cementerios americanos, en un lado los muertos cristianos y al otro los musulmanes; al fondo de esta pequeña avenida se podía ver una hermosa estatua. Atravesé la avenida para acercarme. Según lo hacía, cada vez me parecía más majestuosa. De piedra, en estado impecable, tuve que ponerme bajo ella para poder mirarle a la cara. (Quiero darle las gracias a Ainara porque ahora sé el porqué tuve que ponerme debajo para verle los ojos 😉 ) Y en ese momento pensé: “por favor, por favor, que no haya ningún ruido extraño que grito”; y es que hay que vivir el que esa tremenda estatua de más de dos metros te juzgue con sus ojos vacíos. Al principio pensé que era el arcángel San Miguel por las alas, la espada, el nombre del cementerio y que el arcángel San Miguel es considerado el “ángel de la muerte”, es el que redime las almas antes de morir y se encargará de pesar las almas en la balanza el día del Juicio Final, pero la figura es claramente femenina y me atrevería a decir que tiene algo de Juana de Arco también, que sea una especie de interpretación y mezcla. En cualquier caso, la estatua es impresionante y majestuosa.

 

 

Si vais a la ciudad de Carcassonne, no dejéis de visitarlo.

 

Paloma Contreras

Paloma Contreras

paloma@guiadecementerios.com