Cementerio de la Cité de Carcassonne, Francia

Cementerio de la Cité de Carcassonne, Francia

Cementerio de la Cité de Carcassonne

Carcassonne es una pequeña ciudad situada al sur de Francia. Es conocida por la Cuidadela, una fortificación medieval en la que puedes sentirte como en la época andando por sus estrechas calles, contemplando las gárgolas de la catedral y atravesando sus fosos.

A las afueras de esta, suele pasar desapercibido, aunque se ve desde algunas de las almenas del muro de la fortaleza, el pequeño Cementerio de la Cité de Carcassonne. Pese a lo pequeña que es la ciudad tiene cuatro cementerios, este  de la Cité, otro en el pueblo,(de la Conte)  , Saint Michel y el de Saint Vicent, a las afueras de la ciudad.

El Cementerio de la Cité de Carcassonne no es muy grande. Allí hay enterramientos desde 1800 hasta nuestros días (2010). Pocos cementerios tienen una vista tan majestuosa como este.

En el centro del cementerio hay una pequeña capilla donde fueron enterrados los sacerdotes de la ciudad. Además hay enterrados varios obispos y mariscales importantes de la ciudad.

Una de las cosas que me llamaron la atención (en los tres cementerios que visité en la ciudad) fue que apenas tenían flores, y si había, eran de plástico. En cambio, las tumbas están llevas de “souvenirs” (recordatorios), en las que las familias y amigos recuerdan al fallecido. A través de estas, se puede descubrir mucho de la persona allí enterrada. En contraposición con el cementerio de Berlín que vimos en el post anterior, aquí la piedra es el principal elemento del paisaje.

Os dejamos con algunas de las fotos de este hermoso paseo:

Paloma Contreras

Paloma Contreras

paloma@guiadecementerios.com

Cementerio Dorotheenstadt, Berlín

Cementerio Dorotheenstadt, Berlín

Cementerio Dorotheenstadt, Berlín

El Cementerio Dorotheenstadt fue inaugurado en 1762 y contiene también el cementerio francés, que se creó en 1780 para la comunidad de los Hugonotes. En la segunda mitad del s. XVIII había desaparecido en Berlín un lugar adecuado para realizar los enterramientos. El rey Federico II creó varios cementerios fuera de las murallas de la población (aunque actualmente, como ocurre con este cementerio, estén integrados en la ciudad). El nombre proviene de Dorothea, la segunda mujer Federico Guillermo, Duque de Prusia, cuyo distrito con el mismo nombre se encontraba cercano.

Al principio era un camposanto destinado a obreros e incluso indigentes, pero al establecerse en las cercanías las academias de Artes, Música, Arquitectura, Ciencias y la Universidad de Berlín hicieron que personajes ilustres e importantes fueran inhumados allí, por lo que sus tumbas se convirtieron en sofisticadas obras de arte como homenaje.

La necrópolis se amplió en 1814 y 1826; en 1860 se cerró debido a la superpoblación, y en 1869 sólo se podían hacer enterramientos si se disponía ya del espacio. Durante la Segunda Guerra Mundial la zona que lo rodea sufrió bastantes daños, y el cementerio también se vio afectado. En 1960 se consideró transformarlo en un parque.

En la entrada del cementerio se encuentra la Casa de Bertolt Brecht, donde el poeta vivió sus últimos años. Hoy alberga el archivo de Bertolt Brecht y un foro de literatura.

El cementerio de Dorotheenstadt está considerado como un cementerio de hombres de honor; además del propio Brecht y su esposa, están enterrados aquí personajes como los filósofos Georg Wilhelm Friedrich Hegel y Johann Gottlieb Fichte, los escritores Heinrich Mann, Johannes R. Becher, Arnold Zweig y Anna Seghers, el director Heiner Müller, los arquitectos Friedrich August Stüler y Karl Friedrich Schinkel, el artista John Heartfield, la actriz Helene Weigel y el impresor Ernst Theodor Litfaß.

Es un cementerio tranquilo, pese a estar cerca de una de las zonas turísticas, pequeño y agradable. Y como podéis ver en las fotos, con mucha vegetación, un bonito contraste entre la viveza del verde de las plantas vivas con el gris de la piedra de las tumbas.

Paloma Contreras

Paloma Contreras

paloma@guiadecementerios.com

Cementerio de Farkasret, Budapest, Hungría

Cementerio de Farkasret, Budapest, Hungría

Cementerio de Farkasret, Budapest

El Cementerio de Farkasret es uno de los tres que hay en Budapest. Es conocido, además de por sus preciosas esculturas, por ser el único de los cemneterios de la ciudad donde se podían hacer enterramientos religiosos, ya que durante la época comunista estos estaban prohibidos en el cementerio principal, el de Kerepesi.

Como casi todos los cementerios europeos, se construyó siguiendo la estela de Napoleón, para poder erradicar las enfermedades que asolaban las ciudades por culpa de la acumulación de cuerpos enterrados en iglesias y dentro de las ciudades, que hacían que cualquier enfermedad o plaga se propagaran a gran velocidad.

Aunque es más famoso el Cementerio de Keperesi de la ciudad, este de Farkasret alberga el mayor número de personas ilustres del país en él enterradas, entre 5 mil y 6 mil. Y es que este cementerio fue en los años 50-60,  elegido como el cementerio de la élite del país, y fue elegido por artistas, cantantes, músicos y actores para su inhumación, además de varios científicos y deportistas, de ahí la gran cantidad de esculturas representativas que tiene este cementerio. Por esto mismo, se le consideró uno de los cementerios más “humanos” de la ciudad, ya que el resto albergaba principalmente tumbas de militares.

El cementerio de Farkasret es un lugar donde pasear y observar las diferentes esculturas que lo pueblan, a cada cual más bonita y majestuosa. Todo Budapest está lleno de estatuas y monumentos de gran calidad artística y belleza impresionante, por lo que es normal que en sus  cementerios  se continúe con esta consonancia.

Como nota curiosa, la entrada principal está presenciada por un Grifo, animal mitológico mitad águila, mitad león.

Paloma Contreras

Paloma Contreras

paloma@guiadecementerios.com

Cementerio de Morahalom, Hungría

Cementerio de Morahalom, Hungría

Cementerio de Morahalom

Morahalom es un pequeño pueblo situado al sur de Hungría, pero estratégicamente situado ya que está muy cerca de la frontera con Rumanía, Serbia y Croacia. Su nombre proviene de “Mora Halma” duna de Mora, que era apellido de una familia importante de Szeged, a tan sólo 12 km de allí, por lo que sería una de sus posesiones. Su mayor atractivo turístico son sus aguas termales, ricas en hierro, y la ciudad está llena de balnearios donde poder disfrutar de ellas.

Su cementerio data de 1892, y el campanario que hay en él, de 1900, se sigue utilizando en la actualidad. El cementerio alberga tumbas de todas las épocas, desde su inauguración hasta nuestros días. Aún se realizan enterramientos en tierra como podréis ver en las fotos, y en estos se ve la característica arena de la zona, como de playa o duna, dejando claramente señalado porqué el pueblo se llama así.

Las tumbas más antiguas se encuentran entremezcladas con la naturaleza, entre árboles y maleza algunas veces, dándole un aspecto antiguo pero no abandonado; más bien de comunión con la naturaleza.

En el cementerio además del campanario, hay un enorme pozo de extracción de agua, con forma de guadaña que resulta un poco tétrico, aunque después vi que es el tipo utilizado por casi toda Hungría. Como nota curiosa, en el cementerio solo hay dos estatuas, sin contar las palomas (cuyo significado explicaremos próximamente en un post), una es una virgen con el niño en brazos y la otra, un precioso ángel señalando al cielo.

En la galería a continuación, podéis ver las fotos de este peculiar cementerio.

Paloma Contreras

Paloma Contreras

paloma@guiadecementerios.com

Cementerio de Nyirbátór, Hungría

Cementerio de Nyirbátór, Hungría

Cementerio de Nyirbátór

Nyirbator es una pequeña población del Noreste de Hungría, cerca de la frontera con Rumanía. Es conocida por sus construcciones seculares de los siglos XV y XVI pero lo que realmente le hace especial es el nombre de los antiguos dueños de las tierras, la familia Bathory, que fueron sus dueños hasta la muerte de Gabriel Bathory, Príncipe de Transilvania, en 1613.

Allí nació Erzsébet Bathory, más conocida como La Condesa Sangrienta, que ha pasado a la historia como una mujer sádica y obsesionada por la belleza ya que cuenta la leyenda que mató a 630 vírgenes a lo largo de su vida para bañarse en su sangre; a título personal, visto la época en la que vivió y lo inteligente que era (a los 12 años hablaba perfectamente húngaro, latín y alemán, además de saber leer y escribir, “don” que no tenían la mayoría de los nobles del país), más el poder otorgado por los matrimonios de conveniencia y su viudedad, la convirtieron en una mujer excesivamente poderosa para eso, para ser mujer, y sus enemigos crearon una historia de brujería y sangre (que también se estilaba para denostar a cualquier mujer que destacara como ya nos ha enseñado la historia) que acabó con su ruina y muerte por emparedamiento en el castillo de Cachtice, también en Hungría.

Sus restos descansan en la cripta Bathory, en Ecsed, ya que los habitantes de Nyirbátor, su localidad natal, no querían compartir descanso eterno con aquella “horrible” mujer.

Una de las cosas que me llamó la atención de este cementerio, aunque me costó un rato darme cuenta de qué es lo que pasaba, porque notaba que había algo raro, pero no caía que era, es que las lápidas en la mayoría de las tumbas están “dadas la vuelta”, es decir, la inscripción no apunta hacia donde está el féretro, si no al revés, hacia fuera, como dando la bienvenida al visitante en vez de darle la espalda. Me resultó curioso porque no lo había visto en otros cementerios.

Por lo demás, es un cementerio bastante grande para pertenecer a un pueblo pequeño; tiene una gran zona de nueva ampliación, y a lo largo de este se ve muy claramente la evolución a la hora de los enterramientos: las tumbas más antiguas van al suelo, nichos, y una nueva zona de columbarios.

Os dejamos una pequeña galería de fotos de este cementerio.

Paloma Contreras

Paloma Contreras

paloma@guiadecementerios.com