¿Dónde está enterrado? Ray Bradbury

Que algún día los humanos colonizarán Marte no parece tan descabellado, de hecho se cree que la primera expedición podría partir en el 2022 (no queda tanto) y el proyecto Mars One se culminaría estableciendo la primera colonia humana en el Planeta Rojo.

Si nuestro personaje de hoy estuviera vivo, daría palmas con las orejas, pues Ray Bradbury ya por los años 50 imaginó y escribió la llegada a Marte y la colonización del planeta por parte de los humanos.

Desde niño, este escritor estadounidense fue un lector empedernido siendo su máxima inspiración H.P. Lovecraft, uno de los máximos exponentes en la literatura de terror y ciencia ficción. Sabiendo esto, no es de extrañar que Ray de niño tuviera pesadillas; pero en lugar de arrinconarse en sus sueños el joven Ray decidió plasmarlos y comenzar así una serie de relatos con la misma línea literaria.

Con los estudios básicos, pues no pudo llegar a la universidad por problemas económicos familiares, se formó de manera autodidacta, la biblioteca pasó a ser su mundo; allí leía y daba rienda suelta a su imaginación.

El primero de sus escritos publicados fue “El dilema de Hollerbochen” que salió a la luz en 1938 en una revista amateur llamada Imagination! Un par de años más tarde cuando tenía material suficiente (y dinero para ello) él mismo publica Futuria Fantasía, su propia revista donde la mayor parte de los relatos eran de su propia cosecha.

Se instala en Los Ángeles y allí seguiría creando historias, cuentos y novelas de distintos géneros que fueron viendo la luz gracias a la mano de este escritor. Pero sin duda Ray Bradbury pasaría a la historia como escritor de ciencia ficción. Una de sus mayores obras fue “Crónicas Marcianas”: en él se relata los seis primeros viajes hacia Marte y su posterior colonización.

Otra de sus mejores obras y que le consolidó como autor de este género literario fue “Fahrenheit 451”, novela distópica en la que se hace referencia a la temperatura a la que arden los libros en la escala de Fahrenheit. Años más tarde, François Truffaut se basó en dicha novela para realizar una película con el mismo nombre. Por supuesto os recomendamos la lectura de este libro, pero si sois perezosos a la hora de pasar páginas podéis hacer unas palomitas y ver la película.

Tras el respaldo por estás obras, Ray comenzó a colaborar como argumentista y guionista de numerosas películas y series de televisión. La más destacable fue la colaboración con el gran director estadounidense John Huston en la adaptación de la novela escrita por Herman Melville y de todos conocida “Moby Dick”.

Hombre prolífico, desde California continuo escribiendo, se animó con los poemas y ensayos sin abandonar nunca el género que tantas mieles le dio. El mismo se consideraba “un narrador de cuentos con propósitos morales”, y realmente es así pues el lector que se sumerge en algunos de sus relatos puede llegar a tener angustia metafísica y entrar en un estado de tal desconcierto ante la convicción de Bradbury para relatar el destino de la Humanidad.

Lamentablemente falleció un 6 de junio de 2012 en Los Ángeles, tenía 91 años y fue enterrado en el Cementerio Westwood Village Memorial Park. Por supuesto al igual que otros muchos escritores quiso dejar bien claro que de su mano habían salido algunas de las obras más significativas y el mismo eligió su epitafio. Bajo su nombre reza “Autor de Fahrenheit 451” para que no quede ninguna duda a las futuras generaciones.

Y cuando llegue (si llega) la primera expedición a Marte puede que Ray Bradbury allá donde esté piense que él ya lo relató en su día. Todo un visionario.

Clara Redondo

Clara Redondo

clara@guiadecementerios.com