“El cementerio de los Payasos”, Illinois

En Forest Park, Illinois, existe una enorme parcela marcada por las estatuas de cinco elefantes. En la base de uno de estos elefantes (con la trompa hacia abajo en señal de luto) se puede leer la inscripción “Showmen’s League of America” . Las lápidas, están fechadas en 22 de Junio de 1918.

¿Qué ocurrió ese día?

Los componentes del circo Hagenbeck-Wallace dormían en los vagones traseros del tren a las afueras de Hammond, donde sería su siguiente actuación. Eran las 4 de la mañana. Su tren estaba parado esperando a que se enfriara una caja de grasa recalentada que impedía seguir funcionando a la maquinaria. En otro tren que había partido una hora y media antes, viajaban los animales y algunos de sus compañeros, por lo que ya habían llegado a la estación de Hammond.

Por esa misma vía circulaba, en la misma dirección, un tren militar vacío, conducido por un chaval de 16 años que se quedó dormido. No vio las señales automáticas, ni las bengalas que le advertían del tren detenido…

Hubo 127 heridos y 86 fallecidos.

 

Unos meses antes, The Showmen’s League of America, presidida por Buffalo Bill, había comprado un terreno en el cementerio de Woodlawn, Illinois para sus miembros.

Los malogrados restos, la gran mayoría sin identificar debido al desastre del accidente y al fuego que le prosiguió, fueron trasladados cinco días después a este cementerio. Muchos de ellos están sin identificar, y se puede leer en sus placas “Unkwno male/female”, y de los restos identificados podemos leer sobre sus lápidas “Smiley” “Baldy” o “4 Horse Driver”

Esta gran fosa común está delimitada como hemos dicho al principio, por las estatuas de 5 elefantes con la trompa hacia abajo en señal de luto. En todas ellas el elefante tiene una pelota bajo la pata delantera derecha. En cuatro de ellas se lee la inscripción “Showmen’s rest”.

Como el show debe continuar, el circo Hagenbeck-Wallace sólo perdió la actuación de Hammond, ya que gracias a la ayuda de los compañeros de otros circos pudieron volver a sacar a flote la compañía circense tan solo una semana después.

Cuenta la leyenda que se puede oír el barritar de los elefantes en el cementerio. Ningún paquidermo falleció en el accidente (de hecho ningún animal), y es posible que hasta 2015 si se oyera el sonido de los elefantes, pues hasta ese año habitaban en el cercano zoo de Forest Park.

El cementerio se ha seguido utilizando para enterrar a más hombres y mujeres del mundo del espectáculo, pero es conocido como el “Cementerio de los Payasos” por este trágico suceso.

Paloma Contreras

Paloma Contreras

paloma@guiadecementerios.com