Cementerio de Trinity Church, Nueva York

En pleno distrito financiero de New York se alza la Iglesia de la Trinidad, una Iglesia episcopaliana de estilo neogótico que fue diseñada por el arquitecto Richard Upjohn, y construida en 1846. Es una de las más antiguas de New York, siendo la tercera que se levanta en el mismo lugar ya que la original se construyó en 1697, y quedó destruida en 1697 tras el Gran Fuego de New York. La segunda parroquia que se construyó fue demolida en 1839, debido a que unas fuertes nevadas afectaran su estructura. De espectacular construcción, posee puertas de cobre en las que se representa la expulsión del paraíso de Adán y Eva, y una torre de 86 metros de altura coronada por una cruz dorada que sirvió de guía a los visitantes que llegaban al puerto de Nueva York siendo la construcción más alta, hasta la llegada de los rascacielos.

Resistió a los atentados del 11 de septiembre de 2001, actuando como refugio para muchos neoyorkinos y se convirtió en lugar de ceremonias en memoria de ellos.

Esta Iglesia está rodeada de un pequeño bosque y un cementerio que en realidad está conformado por tres cementerios asociados a ella y separados en manzanas. El primero establecido en el patio de la Iglesia, el Mausoleo de Upper Manhattan y el otro lugar de entierro es el cementerio de la Capilla de San Pablo. Antiguamente existía otro cementerio para la Capilla de San Juan pero en 1897 se convirtió en un parque primero llamado St. John’s Park, dejando la mayoría de los entierros en el mismo lugar, luego pasó a llamarse Parque de Hundson y en la actualidad es James J. Walker Park.

El cementerio abre sus puertas en 1697 y se encuentra en el Registro Nacional de Lugares Históricos de los Estados Unidos, siendo el único cementerio activo de Manhattan. Con la subida de los precios de terrenos, fue necesario exhumar a la mayoría de los habitantes del subsuelo neoyorkino, pero aún así, muchos restos quedaron diseminados bajo lo que hoy son las calles y rascacielos de la Gran Manzana. Los cuerpos se trasladaron a otro cementerios creados para la ocasión o bien se realojaron en otros ya construidos. De este modo sólo quedó el Cementerio de Trinity.

En él hay enterradas personalidades relacionadas con la historia de Nueva York como Alexander Hamilton, uno de los Padres Fundadores de Estados Unidos, o Robert Fulton, el ingeniero que desarrollo el primer barco de vapor, además de personalidades del mundo de la política y las finanzas de Nueva York. La tumba más antigua data de 1681 y pertenece a una niño de 5 años que según las investigaciones, es la más antigua de todo el Estado de Nueva York.

Foto:  https://loveforpema.wordpress.com/

Sus verjas de fundición abren las puertas a los visitantes, realizando además visitas guiadas para disfrutar de este espacio, dotado de vegetación de gran porte, y pasillos cementados, así como mobiliario urbano y lugares de descanso que hacen más agradable el paseo. Sobre un manto verde están marcados los enterramientos con estelas de piedra en las que se pueden leer sus epitafios. No existen grandes esculturas ni jarrones con flores pero sí simbología funeraria como el Tempus Fugit (reloj de arena con alas) además de pequeñas caras aladas de ángeles.

Resulta impresionante poder disfrutar de estos espacios destinados al descanso de las almas, que lejos de encontrarse alejados de la ciudad, se ubican junto al mundanal ruido, en pleno centro de comercios y finanzas, rodeado de grandes edificios y rascacielos y con un gran trasiego de transeúntes, unos ajenos a su historia y otros conocedores de ella, que pasean por las calles y avenidas que los rodean, conviviendo con los difuntos que un día construyeron la historia de la ciudad que perdura inmortal en el tiempo.

 

Mª Angeles Moreno

Mª Angeles Moreno

mangeles@guiadecementerios.com