Offtopic: No somos invisibles

“Las mujeres deben ganar menos porque son más débiles y menos inteligentes”

Esta perla no pertenece al Medievo, ni siquiera al siglo XIX, son palabras dichas por un eurodiputado hace unos días en pleno siglo XXI.

El 8 de marzo se reivindica el papel de la mujer en la sociedad, aunque en origen se comenzó este movimiento para reclamar la igualdad de la mujer en el trabajo, actualmente también se reivindica el derecho para todas las personas a trabajar el día 1 de Mayo, sea cual sea su sexo. Si aquellas mujeres en el Nueva York de 1857, cuando salieron a protestar por las calles condenando de manera enérgica sus míseras condiciones laborales, vieran que 160 años después la semilla de la diferencia entre sexos sigue vigente, seguramente alzarían más su protesta para llegar a todos los rincones del planeta.

Casualidades de la vida, el equipo de Guía de Cementerios está formado solo por mujeres. Por eso desde aquí nos sumamos a las protestas, que aunque pensamos que deberían ser a diario, nos gustaría que no se viera como un grito de rebeldía, sino como un pensamiento en voz alta, un pequeño alegato de incredulidad ante semejante panorama. Así pues, queremos rendir tributo a un grupo de mujeres cuya historia en su momento se escondió, pero que con los años se les ha ido dando cara y nombre, mujeres fuertes e inteligentes.

Empezaremos por una mujer cuyo deseo sólo era mantener a Egipto fuera del gran Imperio Romano. Última reina del Antiguo Egipto, para mantener su reino a salvo de la expansión romana, mantuvo sendas relaciones con dos de los mayores líderes romanos, Julio César y Marco Antonio. Ya imaginareis que estamos hablando de Cleopatra, las historias románticas que nos ha llegado a través de la historia nada tiene que ver con la realidad. Cleopatra fue una increíble estratega, capaz de realizar alianzas políticas con tan insignes caballeros para poder mantener su reinado.

Ya en el siglo XVIII las mujeres reivindicaban sus derechos, Mary Wollstonegraft, además de escribir Frankenstein, fue la primera mujer en decir públicamente que hombres y mujeres debían ser tratados como seres iguales y racionales, (y cuatro siglos más tarde se sigue reivindicando lo mismo). Su libro “Reivindicación de los derechos de la mujeres” argumentaba que las mujeres no eran inferiores por naturaleza, si no que la falta de medios como el no poder acceder a la educación generaba esa diferencia sustancial entre ambos sexos. Hoy en día la gran mayoría de las mujeres podemos acceder a la educación y aún así sigue habiendo esa diferencia en muchos campos. ¿Por qué?

¿Os imagináis la vida de hoy en día sin ordenadores, ni móviles? Yo no, pues fue una mujer la que se convirtió en pionera en el campo de la programación y la computación allá por principios del siglo XIX. Ella, Ada Lovelace fue la única que previó la capacidad que podrían tener las computadoras, mientras Babbage se centraba únicamente en los posibles cálculos numéricos de esta.

¿Y qué decir de Marie Curie? Mujer, física y química que fue pionera en el campo de la radiactividad y ser la primera persona en recibir dos premios Nobel. Para rematar también fue la primera mujer en ser profesora de la universidad de París.

Desconocida es Kherter Anchimaa-Toka, nacida en el seno de una familia humilde y analfabeta. Perseverante consiguió aprender a leer y llevar la alfabetización a su población. Esto le llevo a ser admitida en la Universidad Comunista del Este de Moscú, tras graduarse volvió a su país natal y en tan solo cinco años consiguió la presidencia del congreso de su país, convirtiéndose en la primera mujer en conseguir un puesto así en todo el mundo.

En España también muchas mujeres han pasado sin pena ni gloria por la historia. ¿Sabéis que la primera periodista permanente en un país extranjero y corresponsal de guerra fue una mujer? Si, Sofía Casanova, esta coruñesa fue trabajadora del diario ABC en Polonia y Rusia. Gracias a su trabajo entrevistó a personajes como Marie Curie, Tolstoi y Morel Fatio. Poetisa consagrada a los veinte años, el propio Alfonso XII costeó la edición de su libro “Poesías”.

Seguimos en el mundo de la prensa para darle los méritos que se merece a María Luz Morales. Dirigió el periódico La Vanguardia, convirtiéndose en la primera mujer en hacerlo en España, además en plena Guerra Civil. Un hito histórico si tenemos en cuenta que actualmente, ninguno de los principales periódicos está dirigidos por una mujer.

Y en plena Guerra Civil también llegó para hacerse cargo del ministerio de Sanidad una mujer, Federica Montseny. Ella es la que estableció las reformas necesarias en el Gobierno sobre la salud pública. Adelantada en el tiempo fue pionera sobre la prevención de la enfermedad, el control de natalidad y reguló el decreto de la interrupción voluntaria del embarazo. Pensando en las mujeres quiso acabar con la prostitución, creó unos espacios donde las prostitutas podían entrar y salir sin coacción, en estos conocidos liberatorios estudiaban, recibían tratamiento médico y era preparadas para incorporarse al mundo laboral con la autoestima necesaria.

Y no queremos dejar de mencionar a nuestras Sinsombrero, tenemos que reconocer que estamos completamente enamoradas de estas mujeres. Cada una de ellas esconde una historia, “su” historia que por desgracia fue quedando en el olvido y que poco a poco se va desempolvando para darlas a conocer. Maruja Mallo, Rosario de Velasco, Marga Gil Roësset, María Teresa León, Josefina de la Torre, Rosa Chacel, Ernestina de Champourcín, Concha Méndez o Ángeles Santos; pintoras, escultoras, poetisas, artistas que estaban profundamente comprometidas en el tiempo que las tocó vivir, aunque su actitud rompedora y abierta en un España convulsa a muchas de ellas no les trajo más que desgracias.

Para terminar nuestro más profundo respeto a todas las mujeres anónimas, las que se levantan a las cinco de la madrugada para sacar adelante a su familia, las que a pesar de trabajar multitud de horas aún sacan tiempo para jugar con sus hijos, las que estudian y trabajan al mismo tiempo, todas aquellas mujeres que a pesar de los tiempos modernos que vivimos aún tienen que oír y sentir atrocidades sólo por el simple hecho de ser mujer.

 

Clara Redondo

Clara Redondo

clara@guiadecementerios.com