Cementerio de La Recoleta, Buenos Aires

Hoy viajaremos hasta Argentina, concretamente a la ciudad de Buenos Aires donde se encuentra su famosa necrópolis situada en el barrio de la Recoleta.

A principios del siglo XVIII los frailes de la orden de los recoletos llegaron a esta zona, entonces en el extrarradio de Buenos Aires. Lo primero que construyeron fue el convento y una iglesia con la imagen de la Virgen del Pilar. Los lugareños terminaron llamando a la iglesia la de los recoletos o simplemente La Recoleta. Pero no fue hasta el año 1822 cuando la orden fue disuelta, y la huerta del convento se convertiría en el primer cementerio público de la Ciudad de Buenos Aires.

Sus dos primeros moradores fueron un niño negro llamado Juan Liberto y la joven María Dolores Maciel. Hacia finales del siglo XIX y como consecuencia de la epidemia de fiebre amarilla, muchos porteños de clase alta abandonaros sus elitistas barrios y se cambiaron a la parte norte de la ciudad, a Recoleta. Así, el sencillo cementerio pasó a convertirse en la última morada de las familias de alto abolengo y poder de la ciudad.

¿Qué decir de esta bella necrópolis?

Es una obra de arte en sí misma, su magnífica entrada principal es un pórtico constituido por cuatro columnas de orden dórico griego. Tanto en el frente exterior como en el interior rezan inscripciones en latín; en el de fuera la misiva es de los vivos a los muertos: Requiescant in pace, descansen en Paz, en cambio en el lado interior la misiva es de los muertos a los vivos: Expectamus Dominun, esperamos al Señor.

Sobre sus columnas talladas encontramos los primeros símbolos de la vida y la muerte, representados en once alegorías; el huso y las tijeras, la esfera y las alas, la cruz y la corona, la cruz y la letra P…..

Dentro de esta increíble necrópolis es muy fácil perderse maravillado con los distintos tipos de mausoleos de mármol que moran en él. Su multitud de estilos arquitectónicos hace que esta amalgama de arte conviva en armonía deleitando a todos los visitantes que a diario pasan por sus amplias avenidas cuajadas de árboles.

Aquí reposan los restos de políticos, artistas, poetas, reconocidos empresarios, haciendo imposible poder enumerarlos a todos de manera individual, aunque hay que destacar a Bioy Casares, y cómo no, a Eva Perón. Lo que sí podemos decir es que el cementerio de la Recoleta es uno de los más bellos cementerios y que la historias que posee hace que sea un aliciente para poder visitarlo.

(Queremos agradecerle a Vanesa Cano el acordarse de nosotras y hacernos las fotos. ¡GRACIAS!)

Clara Redondo

Clara Redondo

clara@guiadecementerios.com